OPINIÓN

Cada vez se habla más de inteligencia artificial, ahora ha salido una nueva y previsible noticia, una máquina que realiza pinturas siguiendo el gusto de unas 5.000 personas, que a la vez son usuarios y accionistas de Botto, el artista robot. Yo cada vez que oigo cosas así me imagino un robot con boina, batita blanca de pintor de París de finales del siglo XIX pintando un cuadro de Toulouse-Lautrec. Pero no, Botto, como Banksy, no se deja ver. Realmente es un negocio más o menos pionero, más o menos brillante. El asunto es el siguiente: Mario Klingemann, ha creado un modelo basado en la inteligencia Artificia (IA) capaz de producir pinturas, obras de arte, supuestamente, a partir del criterio de esos 5.000 usuarios de todo el mundo, que le van indicando lo que les gusta y lo que no. No sabría decir si es una creación individual o un colectivo el que debería firmar el resultado. Lo que está claro es que quien cobra por la venta es Klingemann y sus socios, una serie de ingenieros y programadores de todo el mundo. Parece que ya va llegando al millón de dólares por obra, aunque se paga en la criptomoneda botto, paralela al Ethereum, y su primera obra se vendió por el equivalente de 285.000 dólares americanos. Nos queda la duda de la técnica, si es óleo, acuarela, de las medidas, o si es obra única o seriada… o tal vez sea solamente una imagen que te puedes descargar. Todo eso, seguramente dudas de ignorante del nuevo espacio virtual artístico, no se dice. Tal vez sea, también, porque ni Klingemann, ni sus socios, ni los 5.000 usuarios de marras, tengan ni idea de arte ni de artistas. Botto, de momento está estudiando/almacenando toda la información que se puede deglutir de Google sobre arte. Que no le pase nada. Yo creo que todavía la IA no esta preparada para digerir según a que artistas ni a ciertas obras…

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