Mat Collishaw pertenece a la generación The Young British Artists, junto a otros como Damien Hirst, Sam Taylor-Wood, Tracey Emin o Abigail Lane; y está considerado como uno de los artistas más significativos del panorama internacional. La Fundación Sorigué inauguró el pasado septiembre una exposición dedicada a él y que se vio interrumpida por la Covid-19. Ahora, a partir del 1 de septiembre, ofrece de nuevo la oportunidad de conocer su obra hasta el 20 de diciembre. Esta muestra, bajo el título The end of innocence, conserva parte de la muestra Dialogues que se expuso en el Jardín Botánico de Madrid. Así pues, se propone una visión completa de su mundo oscuro y cautivador a través de obras trascendentales y piezas que han sido expuestas en pocas ocasiones, incluyendo algunas que ya son parte de la colección de la fundación. La exposición se articula en dos bloques temáticos, que son clave dentro de su trabajo: la naturaleza, centrándose en obras que parten de la naturaleza; y la historia del arte.

En el ámbito del diálogo con la naturaleza, Collishaw trata la dominación de la naturaleza por parte del hombre, enfrentando al espectador consigo mismo, con sus actos y con su moral. Por su parte, en cuanto al diálogo con la historia del arte, el artista reinventa y reimagina a los artistas precedentes utilizando un lenguaje y unos medios contemporáneos. Así pues, a través de esculturas, fotografías, películas e instalaciones que ha realizado en los últimos 20 años, se presenta al espectador el trabajo de Collishaw que se mueve entre lo seductor y lo desagradable, lo familiar y lo impactante, lo poético y lo morboso. Una muestra más de la obra impactante y bella que acostumbra a realizar el artista, como ya demostró en 1988 cuando presentó Bullet Hole, una obra fotográfica de grandes dimensiones que mostraba el primer plano de una herida sangrando y que hoy día es una de las más icónicas de Collishaw.

(The end of innocence en Fundación Sorigué, Lleida. Desde el 1 de septiembre hasta el 20 de diciembre de 2020)