La Comunidad de Madrid presenta en la Sala de Arte Joven una nueva edición de Circuitos de Artes Plásticas, la exposición anual que agrupa a los artistas que han sido reconocidos con la ayuda homónima. El certamen sirve para promocionar el trabajo de los 10 artistas seleccionados, que constituyen un buen -aunque parcial- reflejo de la escena artística madrileña.

Pese a la habitual heterogeneidad de este tipo de exposiciones colectivas, ciertas narrativas y preocupaciones comunes entretejen las propuestas, como la memoria y sus problemáticas, los límites del lenguaje, la ciudad como ruina y la fragilidad. Titulada Todo lo que era sólido se desvanece en el aire, la muestra presenta tres ejes que surcan la exposición. El primero aborda obras cuya materialidad se va desintegrando, donde la presencia de cuerpos e imágenes no es segura. Por otro lado, un segundo eje contextualiza obras que reelaboran el pasado (anacronismos, historias recuperadas). El tercer y último eje abarca obras que se articulan en torno a la oscuridad y la noche, desde un punto de vista literal o metafórico.

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Cristina Spinelli, Overlapping resonances

A medio camino entre el video, la instalación y la performance, Jorge Suárez-Quiñones Rivas presenta Pintura de roca, una película que se compone por filmaciones superpuestas del Valle de la muerte, en el que el cuerpo se presente como un ente desdoblado, y la propia película super-8 se va desintegrando en tiempo real. Otra película propone Andrea González, quien especula acerca del futuro que podría haber tenido la ruta del Bacalao a partir de un coche que viaja por la carretera CV-500. Desde la escultura trabaja Christian Lágata, reflexionando en torno al espacio urbano y la forma en que la ciudad se construye desde los afectos.

Mover memoria, de Javier Velázquez Cabrero, es una exploración de las danzas urbanas y folclóricas que lleva tiempo estudiando el artista, que se ven reflejadas en forma de huellas y movimiento en sus videos y esculturas. Por otro lado, Cristina Spinelli propone pensar en las formas en que se representa la naturaleza, combinando lo natural y artificial mediante procesos de serialidad, trayendo así unas esculturas y un mural realizado con fuego que manifiestan presencias, ausencias y transmutaciones. A cinquito, con derecho a tocar, un proyecto del colectivo Nucbeade, formula la forma en que son vistos los cuerpos que transgreden las categorías de sexo, género, peso, raza y capacidad.

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Álvaro Chior, Carne viva

Acercándose a los cuerpos y su vulnerabilidad, Lara Brown plantea una «máquina para acercar cuerpos», donde trata de pensar en la reunión de personas desde la distancia. How to Dissapear, de Raquel G. Ibáñez, gira en torno a la invisibilidad y la desmaterialización del cuerpo mediante la exploración de este deseo colectivo. El lenguaje es la trama central del trabajo de Álvaro Chior, que en Carne viva ofrece una serie de especulaciones sobre el origen del mismo, pensando en los materiales y gestos que lo posibilitan, así como en la forma en que se articula la letra «g». Por último, Candela Sotos Fdez-Zúñiga propone una reflexión en torno a la planta acuática irupé como metáfora de los movimientos sociales y la adaptabilidad.

(Todo lo que era sólido se desvanece en el aire. Circuitos de Artes Plásticas 2021, en Sala de Arte Joven, Madrid. Del 30 de noviembre de 2021 al 6 de febrero de 2022)