El CA2M (Madrid) ha inaugurado Veroír el fracaso iluminado, una monográfica dedicada a la artista Cecilia Vicuña comisariada por Miguel A. López. Subiendo a la segunda planta encontramos suspendidos desde el tercer piso, los quipus que inundan el espacio blanco del museo. Estas obras, de obligado tránsito para poder ver el resto de la exposición, se basan en el lenguaje que se utiliza desde hace 5.000 años en los Andes a través de nudos. Esta poética que invade el museo es el perfecto punto de partida para entender la obra de Vicuña ligada a las diferentes formas de escribir fuera de los márgenes occidentales. 

Vista de la exposición Cecilia Vicuña. Veroír el fracaso iluminado en CA2M. Comunidad de Madrid 

La artista Cecilia Vicuña (Santiago de Chile, 1948) comienza pintando a mediados de los sesenta influenciada por la Escuela Cuzqueña y tomando distintos elementos como la filosofía andina o los mitos populares. En esta época consolida, a través de obras como Anatomía de papel (1967), un imaginario que se alejaba tanto de las ideas patriarcales como de la pintura tradicional, creando imágenes propias que nos sugerían alejarnos de los cauces normales. A la vez, formó parte del grupo Tribu No, grupo poético chileno entre los que se encontraba Claudio Bertoni o Sonia Jara, en el que explora su interés por el habla y sus formas más poéticas. Además, la trayectoria de este colectivo no se limitó a la escritura, sino que también realizaron acciones como Niñas flores (1969–1970) en las que del mismo modo mostraban la transferencia del lenguaje poético a otros formatos. En 1973, con el golpe de estado notamos un cambio en la trayectoria de la artista que desde el exilio continúa mostrándonos a través de sus obras la resistencia política. Este contenido político siempre se mostró en confrontación del arte, por lo que la artista intenta buscar formas a través de collages y otros medios de resolver estas contradicciones.

Vista de la exposición Cecilia Vicuña. Veroír el fracaso iluminado en CA2M. Comunidad de Madrid

 

A partir de ahí, como se puede ver en la muestra, Vicuña desarrolla una obra que nos habla de la naturaleza, el lenguaje o el ecologismo, destacando cuando vivió en Colombia en 1975 donde lleva a cabo una parte muy significativa de su trayectoria, su paso por la Documenta 14 en 2017 o el Premio Velázquez de Artes Plásticas con el que fue galardonada en 2019. 

 

(Cecilia Vicuña. Veroír el fracaso iluminado en CA2M, Madrid y organizada conjuntamente por Kunstinstituut Melly, Rotterdam. Hasta el 11 de julio de 2021)