El Centre Pompidou presenta el trabajo de uno de los principales artistas contemporáneos de nuestro tiempo: Christian Boltanski. Tras una primera exposición de la obra de este autor en el museo francés en 1984, Boltanski desarrolla a lo largo de 2000 metros cuadrados un recorrido con las obras que le han servido para explorar la frontera entre la presencia y la ausencia, en las que combina la memoria individual y colectiva con una reflexión sobre los ritos y códigos sociales.

Concebida por el propio Boltanski como una amplia deambulación en el corazón de su obra, Faire son temps (en castelano Cumplir una etapa) no pretende tanto ser una retrospectiva como una serie de secuencias que marcan las etapas y las metamorfosis de su propósito. Para desarrollar el recorrido, el artista ha reunido algunas de las piezas más emblemáticas de su historia como Vitrines de références (Vitrinas de referencias)L’Album de la famille D (El álbum de la familia D) o de Habits de François C (Prendas de François C).

Acercándose al campo plástico y temporal del teatro, una práctica que ha estado invirtiendo durante varios años, el artista prepara el escenario para una gran metáfora del ciclo humano, desde el nacimiento hasta la desaparición. De esta forma, la exposición invita al visitante a meditar sobre la preservación del ser.

Después de una educación irregular y sin entrenamiento formal en arte, Christian Boltanski (París,1944) comenzó a pintar cuando era adolescente en 1958. Sus primeras pinturas representaban eventos históricos o, en ocasiones, figuras solitarias en entornos macabros. A partir de 1967 comenzó a alejarse de la pintura y explorar otras formas de expresión; comienza a acumular objetos personales y anónimos, postales y fotografías para crear libros de artista, series gráficas y documentaciones. Ganador de varios premios internacionales, ha expuesto en todo el mundo. En 2011 representó a Francia en la Bienal de Venecia.

(Faire son temps, Centre Pompidou, París. Desde el 13 de noviembre hasta el 16 de marzo de 2020)