Decía Hito Steyerl en su último libro (Arte Duty Free. El arte en la era de la guerra civil planetaria) que el gran desafío de la contemporaneidad pasa por «obtener señal del ruido», es decir, por hacer inteligible lo aparentemente ininteligible, por conseguir bucear y salir a flote del mar de datos en el que nos hallamos imbuidos y que alimentamos día tras día con nuestras búsquedas en internet, a través del uso que hacemos de las redes sociales, etc. Como nos cuenta Pau Olmo en su texto Arquitecturas en la dermis computacional, estos data sets de información e imágenes que producimos sin apenas darnos cuenta en nuestra cotidianeidad se hospedan en archivos físicos y son empleados por las grandes multinacionales para predecir patrones de conducta, para conocer nuestras preferencias antes que nosotros mismos, para generar imágenes y estímulos a la carta. Con lo que las estrategias de predicción, en la contemporaneidad, no lidian con la ausencia de signos, con la carencia de información -como sí sucedía antiguamente-, sino que funcionan de manera inversa: por sobreabundancia, gracias al refinamiento del ruido datificado, el destierro del spam que nos bombardea a diario y a la sublimación de las decisiones virtuales que tomamos bajo la condición de «prosumidores» y que pasan a convertirse, en su estandarización, en signo prospectivo y prescriptivo, proyectado hacia el porvenir. De esta forma, la predicción, en nuestra era actual, marcada por el auge de la inteligencia artificial, se juega en el terreno de la subjetivación identitaria, personalización y monitorización de datos. Así nos lo cuenta Jorge Luis Marzo en su libro Las videntes. Imágenes en la era de la predicción, quien constituye parte del equipo comisarial de la exposición Bienal 2064, junto a Roc Albalat y Arturo fito Rodríguez.

Al tiempo que se expone en Madrid, en la Fundación Telefónica, la muestra Código y algoritmos. Sentido en un mundo calculado, que aborda la capacidad de toma de decisiones que tiene el humano en la actualidad, se inaugura el próximo 19 de noviembre en la Virreina de Barcelona Bienal 2064, que consiste en una exposición sobre los oráculos en la era de la inteligencia artificial. Este consiste en un proyecto que materializa una investigación conjunta de Roc Albalat, Clara Boj i Diego Díaz, María Cañas, Col·lectiu Estampa, Núria Giménez Lorang, Jorge Luis Marzo, Júlia Montilla, Àngela Novo, Roc Parés y Arturo fito Rodríguez; organizada y producida por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, el Centre d’Art Contemporani de Girona y la Virreina Centre de la Imatge de Barcelona. Después de exhibirse en Valencia y Girona, esta muestra llega a Barcelona y se podrá visitar en la Virreina Centre de la Imatge hasta el próximo 12 de febrero de 2023.

Bienal 2064 | La Virreina Centre de la Imatge

Bienal 2064 | La Virreina Centre de la Imatge

Si los dispositivos digitales acumulan tantos datos es para proyectar todo tipo de pronósticos de futuro. Es la función de los algoritmos, que han tomado el relevo de los antiguos oráculos. Sin embargo, estos nuevos augurios tienen todos los puntos para cumplirse: cuando predicen el futuro, descartan del presente todo aquello que no lo hace posible. Asimismo, editan el pasado sólo en relación con la predicción que han hecho. Mediante estas lógicas, la predicción se ha convertido en una herramienta para refinar las posibilidades de lo que quede ser vivido y pensado en el futuro.

Esto tiene lugar ahora mismo, al amparo de las sociedades de la urgencia donde no hay tiempo, el presente se empequeñece y solo queda la esperanza del futuro. La predicción surge como la fuerza capaz de volver a expandir el tiempo, de volverlo a recuperar, pero también revela y nos permite ver qué pasa con la memoria en un régimen de datos en el cual las imágenes depositarias de la vida se han hecho videntes y dicen cosas que no sabemos. Así pues, entre la especulación, la crítica y el juego, la muestra Bienal 2064 pone en crisis la imperante fe tecnocientífica y evidencia cómo las estrategias de la predicción, del decir antes de tiempo, movilizan formas de coartar las posibilidades imaginativas de lo que puede suceder, de lo que puede ser dicho, hecho e incluso pensado.

Bienal 2064 | La Virreina Centre de la Imatge

Bienal 2064 | La Virreina Centre de la Imatge

Bienal 2064 exhibe experimentos destinados a estropear el augurio, a interrumpir la predicción, a desertar del futuro. En muchos casos parten de la asunción de que el pronóstico también es capaz de desactivar el augurio —otro de los efectos de la ruptura del tiempo causal generado por las tecnologías cronopolíticas. Si un modelo es capaz de sugerir la aparición de una amenaza, también puede propiciar la aparición de falsos positivos: demostraciones polémicas que pongan en solfa el determinismo de la predicción.

Usando la metáfora de una bienal por venir o ya obsoleta, esta exposición, revisa ciertas narrativas curatoriales basadas en la apología del algoritmo, la inmersión y la tecnofilia futurista. Así pues, se recogen esas confabulaciones y proyecciones que emanan del mercado del arte, en busca de expectativas que puedan generar una sensación de control del futuro del mundo del arte. La imprevisibilidad que particulariza este sector tiene como consecuencia una gran capacidad de imaginación para idear posibilidades. Bienal 2064 constituye, de tal forma, un ejercicio común y especulativo que imagina formas de convivencia con las nuevas tecnologías predictivas, maneras inéditas y creativas de hackeo y sabotaje, al tiempo que busca diseminar nuevos puntos de fuga para la reflexión y la práctica artística enraizados en nuestro presente y proyectados hacia el porvenir, con un pie entre el tiempo actual y el futuro.

 

(Bienal 2064, en La Virreina Centre de la Imatge, Barcelona. Desde el 19 de noviembre de 2022, hasta el 12 de febrero de 2023)