El Museo Thyssen acoge hasta el 26 de mayo la exposición dedicada a Balthus, organizada conjuntamente con la Fondation Beyeler. Balthus está considerado como uno de los grandes maestros del arte del siglo XX y uno de los pintores más singulares de su época. Al tiempo en que se desarrollaban las vanguardias, la obra del artista seguía un camino opuesto a estas influido explícitamente por artistas como Piero della Francesca, Caravaggio, Poussin, Géricault o Courbet. No obstante, también tomó referencias de movimientos más modernos como la Nueva Objetividad o de ilustraciones de libros infantiles del siglo XIX, como Alicia en el País de las Maravillas. Así pues, Balthus desarrolló un estilo figurativo personal y único en un alarde de desapego de la modernidad. Su lenguaje pictórico está compuesto por formas contundentes y contornos muy delimitados, combinando procedimientos clásicos con aspectos del surrealismo, componiendo imágenes que encarnan contradicciones en las que se mezcla la tensión extrema, el sueño, el misterio con la realidad o el erotismo con inocencia.

Esta primera exposición monográfica que se presenta en España desde hace más de 20 años reúne 47 obras, en su mayoría pinturas de gran formato, que hacen un recorrido por todas las etapas de la trayectoria de Balthus desde la década de 1920. Entre estas obras se incluyen algunas de las más notorias como La calle (1933), que se muestra en España por primera vez, La toilette de Cathy (1933), Los hermanos Blanchard (1937), Los buenos tiempos (1944-46), Thérèse y Thérèse soñando (1938), La partida de naipes (1948-1950) esta última perteneciente al Thyssen, que ha sido recientemente restaurada y la única obra de Balthus en nuestro país.

(Balthus en Museo Thyssen, Madrid. Desde el 19 de febrero hasta el 26 de mayo de 2019)