Es importante que el pasado no caiga en el olvido para que no se repita la historia y los errores cometidos. Es importante reflejar la realidad actual que queda como consecuencia de los años anteriores. Tetsuya Ishida refleja en su trabajo los efectos sobre el individuo de las grandes crisis acaecidas en Japón a partir de 1973. Pone rostro a la desolación de la sociedad japonesa alterada por el desarrollo tecnológico y por las crisis que han afectado a la economía y a la política a nivel mundial. Y más concretamente, el artista retrata el estado de ánimo de su generación, marcada por la burbuja financiera e inmobiliaria y los despidos ocurridos en 1991. El Museo Reina Sofía ha inaugurado la primera gran exposición que se dedica a Tetsuya Ishida fuera de Japón. La muestra, bajo el título Tetsuya Ishida. Autorretrato de otro, puede verse en el Palacio de Velázquez hasta el 8 de septiembre de 2019.

La exposición reúne 70 pinturas y dibujos en los que Ishida muestra la desolación generalizada de la sociedad japonesa pero que guarda cierto paralelismo con la crisis que desde 2008 ocurre a escala mundial. Sus obras hacen la función de testimonio de la alienación del sujeto contemporáneo a través del imaginario repleto de personajes híbridos y máquinas antropomorfas que habla de la soledad, la incomunicación y la crisis de identidad en un mundo que está al servicio de la producción y el consumo. A través de la imaginería del escolar u oficinista realiza una crítica de los sistemas educativos y laborales que se han regido por la necesidad imperiosa de producir y competir.

En su trabajo, Ishida analiza cómo el cuerpo humano se ha fusionado con dispositivos tecnológicos; cómo el cuerpo se encuentra en situaciones claustrofóbicas en las que el cuerpo se halla atrapado en agujeros y construcciones o forma parte de una cadena de montaje; o cómo exista la búsqueda de la identidad ligada a la necesidad primaria del retorno a la niñez… Todo ello actúa como telón de fondo para mostrar la apatía de una sociedad que ha sucumbido a la maquinaria de la producción y del consumo.

(Tetsuya Ishida. Autorretrato de otro en Museo Reina Sofía, Madrid. Desde el 12 de abril hasta el 8 de septiembre de 2019)