La Tate Modern acoge la exposición dedicada a Anni Albers, que podrá verse hasta el 27 de enero de 2019. Albers fue estudiante en la escuela de arte Bauhaus desde 1922, donde hizo el curso preliminar con Georg Muche y Johannes Itten. En aquella época, las mujeres no podían tener acceso a algunas disciplinas por lo que Anni Albers tuvo que entrar al taller de tejido a cargo de Gunta Stölzl. Sin saberlo, acababa de acceder a un campo práctico profesional en el que se especializó; Bauhaus se centró en esta área a partir de esos años y en ella Albers demostró su maestría con creaciones como por ejemplo un exitoso tejido insonoro, reflectante y lavable (hecho principalmente de algodón y celofán) específicamente para un auditorio musical. Desde entonces los textiles fueron su forma clave de expresión.

Anni Albers inspiró y fue inspirada por sus artistas contemporáneos, entre ellos su maestro, Paul Klee, y su marido, Josef Albers. En la exposición que se puede ver ahora en Londres da cuenta del proceso creativo de la artista y su compromiso con el arte, la arquitectura y el diseño. Además, revela el por qué Albers ha tenido una profunda influencia en los artistas de todo el mundo a través de más de 350 objetos, desde exquisitos «tejidos pictóricos» a pequeña escala hasta grandes colgantes de pared y los textiles que diseñó para la producción en masa, así como sus impresiones posteriores y dibujos.

(Anni Albers en la Tate Modern, Londres. Desde el 11 de octubre hasta el 27 de enero de 2019)