«En todo momento Jorge me dio la pauta y yo me dejé arrastrar. Cada trazo te sugiere cómo seguir. A veces se establecía un diálogo entre Jorge y yo, o dos monólogos simultáneos, cada uno en una punta del cuadro», relata una de las figuras más importantes del cine español, Pedro Almodóvar. El director habla de Jorge Galindo, un pintor que pasó de trabajar para a colaborar con Almodovar : de la mano del pintor madrileño, el cineasta se ha estrenado en el sector plástico con Flores, una exposición que podrá verse hasta el 26 de enero en Tabacalera Promoción del Arte de Madrid.

 

La muestra, comisariada por Rafael Doctor, nace de la pasión compartida por la fuerza del color sobre la flor, uno de los motivos más básicos de la historia de la representación humana. El público podrá descubrir casi medio centenar de piezas de los dos artistas, la mitad de las cuales son obras inéditas creadas el transcurso de 2019. La mayoría de las obras son de gran formato, destacando un gran cuadro, sin título, que abre la exposición y que tiene un formato de seis metros de alto por once de largo. Sobre la gama cromática empleada, Almodóvar es el primer sorprendido de su propia selección: «He descubierto con sorpresa que hay colores que me han arrebatado en la pintura que no suelo utilizar en cine: el blanco principalmente». El rojo sin embargo, y pese a tratarse de uno de los colores más presentes en sus películas, no forma aquí parte de su paleta.

(Flores, en Tabacalera Promoción del Arte, Madrid. Del 22 de noviembre hasta el 26 de enero de 2020)