La abstracción y la escultura son las protagonistas de las nuevas exposiciones que acoge el Museo Guggenheim de Bilbao y que podrán verse hasta el próximo mes de mayo. Por un lado, se puede visitar La pintura como campo experimental, 1948-1958, dedicada a Lygia Clark y que ha sido comisariada por Geaninne Gutiérrez-Guimarães. Clark fue una de las artistas pioneras de la abstracción y figura fundamental en la segunda mitad del siglo XX, por ello la muestra ofrece un análisis de los cruciales años de formación de la artista cuando comenzó a experimentar con la figuración y la abstracción. Con ello articularía el lenguaje visual que definiría las creaciones de su época más madura. Esta exposición reúne, por tanto, su trabajo figurativo inicial además de las principales pinturas creadas por Clark en esta época temprana de su carrera. Clark quiso redefinir el medio ampliando los límites de la pintura tradicional, y se puede observar en la presente exposición que se centra en la evolución de la artista a través de tres secciones: Los primeros años, 1948-1952Abstracción geométrica, 1953-1956 Variación de la forma: la modulación del espacio, 1957-1958. En cada una de estas secciones se refleja de manera concienzuda el desarrollo artístico de Clark a través de una selección muy cuidada de obras.

Por otro lado, se presenta la trayectoria creativa de Richard Artschwager y su trabajo a medio camino entre la pintura y la escultura desarrollando un lenguaje único partiendo de materiales nuevos empleados en el ámbito doméstico de su tiempo. La muestra comprende casi 70 obras junto a una selección de materiales de archivo y documentación rara vez expuestos. La exposición se ha concebido como un laberinto abierto en el que se destacan los núcleos principales de la obra de Artschwager, por lo que se pueden ver trabajos que datan desde principios de los años sesenta hasta la primera década del siglo XXI y que engloban desde las obras tempranas en madera, estructuras en formica y las pinturas en Celotex hasta las esculturas en pelo de nailon o las piezas hechas con crin de caballo. Artschwager orientó su trabajo hacia la fusión entre la figuración y la abstracción, el diseño y la innovación artística buscando la combinación de lo funcional y lo inútil. Su obra cuestiona la apariencia y la esencia ofreciendo una interpretación del mundo delicada y realista, humorística y monumental.

(La pintura como campo experimental, 1948-1958 en Museo Guggenheim, Bilbao. Desde el 6 de marzo hasta el 24 de mayo de 2020)

(Richard Artschwager en Museo Guggenheim, Bilbao. Desde el 6 de marzo hasta el 24 de mayo de 2020)