La artista japonesa Yoko Ono ha sido galardonada con el premio Oscar Kokoschka, una de las mayores distinciones en materia de arte contemporáneo de las que se conceden en Austria. Un premio instituido en 1980, fecha en que falleció el artista cuya memoria se honra de este modo. La artista se ha mostrado especialmente emocionada dado que valora la obra de Kokoschka, así como su fuerte personalidad que le acompañó de por vida y le ayudó a ser fiel a sí mismo y a su arte. Características que también distinguen a la propia Ono, un personaje poco popular y menos aún querido que, a pesar de su “mala fama”, ha continuado con su carrera y sus intereses recibiendo distinciones como ésta u otras como el León de oro que se le otorgó hace dos años en la Bienal de Venecia.