Con los primeros indicios de la invasión estival, se empieza a buscar refugio y optimismo en las temperaturas y los contrastes cromáticos de esta estación. La mirada se deja llevar por las cascadas de amarillos-arena, azules-eléctricos y verdes-neón que inundan el paisaje. El color es un buen aliado en esa evasión de la realidad o incluso, visto desde otra perspectiva, en la creación de otra realidad llena de posibilidades. Las obras de Yago Hortal invitan a perseguir ese camino energético de colores vibrantes. El artista catalán adentra al visitante en un oleaje de líneas y ondulaciones fluorescentes que forman Pinturas 2006-2011. Una colección de imágenes elaboradas con una variedad de técnicas pictóricas que rompen con la bidimensionalidad del medio. Hortal ofrece una explosión de color que se expande a través del espacio. Su obra ha sido recientemente expuesta en espacios como el Scion Space de Los Ángeles, el Rooster Gallery de Nueva York y el Egbert Baqué Contemporary Art de Berlín. Casal Solleric acoge la exposición, ya en su última semana, hasta el 10 de junio.

Imagen: Yago Hortal. KL19, 2011.