El Centro Torrente Ballester acoge hasta principios de octubre la exposición resultante de la vigésimo segunda edición del Premio de Gráfica Máximo Ramos. Una muestra comisariada por Anne Heyvaert que ha hilado las obras de los seleccionados en torno al concepto de repetición que es, precisamente, la característica intrínseca a las artes gráficas, protagonistas de este premio. Quizás también por esta alusión clave a la repetición de la imagen, se ha decidido otorgar el primer premio del certamen al artista Pedro Calapez. El portugués ha realizado una instalación, Conversation Piece, en la que una misma forma se multiplica sobre sí misma dando pie a una nueva composición, rítmica, simétrica y vibrante que alude al mecanicismo y la reproductibilidad de las imágenes actuales. Esta obra ganadora se puede ver en la exposición así como la de los otros seleccionados Manuel Eirís, Joscelyn Gardner, Charles F. Duplain, Álvaro Negro y Liena Bondare que, en conjunto, orquestan una muestra en la que reiteración y la fragmentación son estrategias claves para hallar nuevas formas de contar y de impactar al espectador.

Imagen: Pedro Calapez. Conversation Piece, detalle, 2011.