Bajo la pregunta “¿qué debemos hacer del mundo en el que nos encontramos actualmente?” se abre un gran abanico de posibilidades propuestas por el artista Wolfgang Tillmans en la exposición que a partir del 15 de febrero y hasta el 11 de junio acoge la Tate Modern de Londres. Wolfgang Tillmans 2017 supone la primera muestra del alemán en la galería londinense y reúne trabajos en todo tipo de soportes que ha empleado el artista desde que comenzara su carrera. Fotografías, vídeo, proyecciones de diapositivas digitales, proyectos de comisariado e, incluso, música grabada. Tillmans apuesta por la innovación y, por ende, la Tate Modern también. Tillmans ha sido el primer no británico –y fotógrafo– en ganar el Turner Prize, lo hizo en el año 2000 con una instalación que se impuso ante la obra del resto de finalistas (Glenn Brown, Michael Raedecker y Tomoko Takahashi).

Aunque Tillmans comenzó a investigar en el mundo de la fotografía en la década de los ochenta, la exposición se centra en las creaciones del alemán desde el año 2003, un punto de partida que hace referencia al cambio del mundo en cuanto a la invasión de Irak y las manifestaciones contra la guerra que hubo como consecuencia. El trabajo de este artista está cargado de un gran contenido político y social, combinado con obras de retrato, paisajes o naturalezas muertas íntimas. Sus imágenes ahondan en la forma fotográfica de las obras de arte abstractas y que van desde la escultura a la inmersión. Además de la exposición, todos los lunes de entre el 20 de febrero y el 20 de marzo se llevará a cabo Playback Room, una serie de charlas con artistas invitados que compartirán y discutirán una selección de música y grabaciones que han sido una fuente importante de inspiración para su trabajo y sus vidas.

(Wolfgang Tillmans: 2017 en la Tate Modern, Londres. Desde el 15 de febrero hasta el 11 de junio de 2017)