Unos 100 trabajos de las fotógrafas que hicieron de la máscara motivo central de su obra se exponen en Claude Cahun & Gillian Wearing: Behind the mask, another mask en la National Portrait Gallery en Londres. A pesar de los 70 años que les separan, ambas fotógrafas comparten una serie de cuestionamientos en torno a la identidad, el género y la resistencia a los cánones establecidos de sus respectivos países. Primero, Claude Cahun (Francia, 1894-1954) comienza a utilizar tanto el disfraz como la máscara dentro del movimiento surrealista de André Bretón y Man Ray en el que se inscribe. Junto con su compañera Marcel Moore, desafían los cánones asociados a la representación de la mujer a través del doble fotográfico. Asimismo, Gillian Wearing (Reino Unido, 1963) también se inscribe en un movimiento artístico vanguardista como integrante de la generación The Young British Artist, encargados fundamentalmente de detonar las apariencias británicas mediante la provocación. En concreto sus autorretratos, suplantan ciertos roles familiares, escondiéndose tras complejas máscaras y formatos fotográficos típicos no tanto del familiar al que representa sino de su forma de representación de la época a la que pertenecen. Por ejemplo, en la fotografía Self-portrait as my brother Richard Wearing (2003), una pesada coraza esconde el cuerpo de la artista apenas perceptible tras la siempre presente oquedad de la máscara. Podemos ver así cómo simula el tipo de fotografías que guardaba de sí su hermano, los colores y formatos de la fotografía típica de sus padres o abuelos a la manera de las cartas de visita. Cahun (de nombre original Lucy Schwob) con la cabeza afeitada también se fotografía como su padre Maurice Schwob siguiendo la estética del fotógrafo desconocido que le retrató en 1917.

La exposición financiada por Herbert Smith Freehills LLP y organizada en colaboración con Gillian Wearing, incluye trabajo inédito y toma su título Tras la máscara, otra máscara que proviene de los escritos de la propia Cahun. Tal y como explica Rosa Olivares en EXIT 60 / Mascarada, la máscara no siempre se refiere al carnaval, también habla de la que llevamos a diario y da cuenta de ese espectáculo que es la vida. En palabras de G. Wearing, “siempre sientes que eres la máscara”. El recorrido expositivo muestra la relación de la fotógrafa británica con la herencia visual de Claude Cahun, la repetición de procesos como fotografiarse frente al espejo pero también su interés performático, como vemos en el autorretrato de Wearing tapándose la cara sobre la tumba de Cahun. Se trata de buscarse a uno mismo en los otros o en uno mismo a través de las fotografías, los detalles de uno mismo que suelen pasar desapercibidos hasta que la imagen fotográfica revela, como vemos en las polaroids que recopila Wearing y que organiza a modo de instalación en 2015, las poses adoptadas a lo largo de una vida. Pero las artistas no sólo comparten las máscaras, también las manos, los retratos de carnet… en definitiva los procesos que la fotógrafa británica continúa y adapta a los nuevos medios, aportando el color, el vídeo, las polaroids, la estética publicitaria o el remake. Todos estos procesos hoy en día tan extendidos en la crítica de género, como sucede en la obra de Cindy Sherman, son los que, según Hal Foster, tienen su precedente en la artista francesa que se adelanta a su época y siembra la semilla de lo que hoy conocemos como mascarada.

(Gillian Wearing & Claude Cahun: Behind The Mask, Another Mask, National Portrait Gallery, Londres. Desde el 9 de marzo hasta el 29 de mayo de 2017)