Emma Lavigne, directora del Centre Pompidou-Metz, es la comisaria de Warhol Underground, una exposición que hace una novedosa lectura del trabajo del artista pop más reconocido, incluyendo sus conexiones con la escena underground a través de la música, el cine y la danza. Esta muestra subraya la influencia de la escena musical neoyorkina y la vanguardia coreográfica en el trabajo de Warhol, coincidiendo además con el 50 aniversario del encuentro entre el artista y The Velvet Underground en 1965, antes de que él se convirtiera en su productor. “Nunca quise ser pintor, yo quería ser bailarín de claqué”, llegó a afirmar el más irónico Warhol; y es que su obra no puede ser leída sin tener en cuenta su figura, tan particular y cercana a las celebrities y a los flashes. Junto a todas las piezas de la exposición, la música acompaña al público en un redescubrimiento del trabajo de Warhol, a través de más de 150 fotografías de Nat Finkelstein, Billy Name, Steve Schapiro o Stephen Shore, así como películas o algunas de las obras más emblemáticas de Warhol, como Cajas de jabón Brillo, Latas de Sopa Campbell, Desastres Blancos o Gran Fábrica Eléctrica. Una de las zonas expositivas se transforma en la legendaria Silver Factory, con sus paredes de aluminio a modo de espejo gigante, y donde acudían los artistas a trabajar y crear, siendo especialmente importante para la escena underground, que celebraba aquí conciertos, proyecciones y fiestas. Esta exposición se realiza con la colaboración del Andy Warhol Museum, el Carnegie Museum of Pittsburgh y la Tate Liverpool. (Warhol Underground, Centre Pompidou-Metz, Metz, Francia. Del 1 de julio al 23 de noviembre de 2015).


Imagen: Stephen Shore. Lou Reed, Andy Warhol, 1965–67.