Hace 55 años que Andy Warhol envió uno de sus dibujos de zapatos al Museum of Modern Art, MoMA. El entonces director del museo, Alfred Barr, decidió rechazar este particular regalo explicándo al artista, mediante una carta, la falta de espacio del museo y la imposibilidad de aceptar una obra que raramente iba a ser expuesta. Puede que Barr se arrepintiera siempre de rechazar, en 1956, un trabajo del que pocos años más tarde se convertiría en el gurú del arte pop norteamericano y en uno de los artistas más célebres de la historia. Curiosamente coincidiendo con este aniversario la Warhol Foundation ha anunciado que disolverá la junta de autentificación de obras para ahorrar dinero e invertirlo en otras actividades centradas en el ámbito artístico y no legal. Por ejemplo invertirá sus fondos en la promoción de jóvenes artistas, realización de exposiciones, celebración de concursos, concesión de becas, etc. Quizás haya sido el recuerdo de Warhol rechazado el que ha ablandado el corazón del director de la Fundación, Joel Wachs, pero seguro que también han tenido que ver los altos costes y las numerosas demandas en las que la junta involucró a la fundación el año pasado.