El arquitecto chino Wang Shu es el nuevo premio Pritzker de arquitectura, uno de los galardones de mayor prestigio dentro de esta disciplina por el que recibirá 100.000 dólares. Con 48 años y habiendo trabajado sólo dentro de China, el reconocimiento que supone este logro para Shu trasciende lo meramente personal ya que también significa una valoración y una consideración pionera de la arquitectura contemporánea china que, en los últimos años, ha alcanzado y desarrollado una serie de ideales tectónicos que la fundación que concede este premio no ha podido dejar pasar por alto. A pesar de que Shu recibió una educación universitaria típica en el Nanjing Institute of Technology, empleó casi diez años en trabajar con artesanos para adquirir el conocimiento de la construcción tradicional, para conocer los materiales y aprender el oficio con independecia del diseño. En 1997 funda junto a su esposa Lu Wenyu -con la que trabaja en colaboración a pesar de que a ella no se le ha otorgado el premio- el “Amateur Architecture Studio”, enfatizando la idea de placer y amor al trabajo que el arquitecto tanto respeta, y llevando a cabo una de sus obras más importantes: la biblioteca de la facultad de Wenzheng en la Universidad Suzhou (2000), el Museo de arte contemporáneo de Ningbo (2005) o el Museo de Historia de esta misma ciudad (2008). La obra de Shu se caracteriza por la economía de los materiales y el respeto al medio, como demostró cuando evitó la tala de dos millones de tilos que sustituyó por un material diferente para unos tejados. El arquitecto ha comunicado estar tremendamente sorprendido y orgulloso ya que considera que este galardón premia el esfuerzo y el trabajo bien hecho.