El coletivo ruso Voina, recientemente nombrado parte del equipo de comisarios de la próxima Bienal de Berlín, acaba de realizar una nueva y temeraria acción por la que se introdujo el día de Nochebuena en un cuartel de la policía de San Petersburgo e incendió uno de los furgones que utilizan para transporar a prisioneros. Incineraron el camión con bombas de gasolina caseras para hacer “un regalo navideño a todos los presos políticos de Rusia”. Voina se atribuyó inmediatamente esta acción que documentó en un vídeo que ahora podemos ver. La policía sin embargo no ha querido dar mayor importancia al hecho, insitiendo en que los daños han sido mínimos y la repercusión del acto inexistente. El colectivo quiere insistir con este acto (para unos arte, para otros sólo gamberrismo) en el hecho de que todavía hay cargos contra uno de sus fundadores así como uno de sus miembros se encuentra detenido por vandalismo y en huelga de hambre desde el 6 de diciembre.