Más de cien obras de pintura, dibujos, carteles y libros infantiles ilustrados de Vladimir Lébedev (1891-1967), se exponen en el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, en una de las mayores retrospectivas del artista en España. Desde 1924 hasta 1933 fue director de arte de la imprenta Detgiz, época en la que destacan las ilustraciones infantiles que realizó para los textos del escritor Samuil Marshák y que le otorgaron un fuerte reconocimiento fuera de su país. La fama de estas ilustraciones parece que, con los años, ha eclipsado sus otras facetas creativas como, por ejemplo, la de cartelista. Un género que comenzó en los años veinte tras la Revolución de Octubre y el establecimiento del régimen soviético. En esos años elabora las llamadas “ventanas de la ROSTA” como jefe del departamento de carteles de esta agencia telegráfica soviética. En ellos, Lébedev combinaba el estilo de las xilografías tradicionales con los principios, entonces incipientes, del cubismo y el futurismo. En la exposición se pueden ver, Hay que trabajar con el fusil a mano (1921), Fundición (1920-21) y Apoteosis del obrero (1920) o Acerca de la Revolución, una serie de 23 dibujos en la que muestra las calles de Petrogrado repletas, tras la Revolución, con personajes recurrentes que ya utilizaba en las “ventanas de la ROSTA”. Sus diseños fueron decisivos para apoyar la nueva cultura proletaria y ayudaron a los medios propagandísticos a la agitación política de las masas. En aquellos años también realizó multitud de pinturas, entre las que destacan las series satíricas sobre la vida cotidiana y sus dibujos en pincel, pluma, tinta china o acuarela donde retrataba a modelos del natural como en La acróbata, La bailarina, Modelos femeninos y Mujer tocando la guitarra. En líneas generales, su obra destaca por tener un estilo fraguado a partir de polos opuestos como la abstracción y el realismo, todo ello dentro de una corriente vanguardista y revolucionaria incluso cuando, la imposición del régimen soviético totalitario, acabó con la plena libertad artística, hecho que se refleja en sus obras de las décadas de los cuarenta y cincuenta. En la muestra, que ahora ofrece la Fundación Juan March, se podrá ver la evolución de su trabajo que además se ha recopilado en un catalogo especial bilingüe e ilustrado realizado por Masha Koval con textos de Nicoletta Misler, Françoise Lévèque y Carlos Pérez García. Hasta el 9 de septiembre.
Imagen: Vladímir Lébedev. Red Army and the Navy to protect the limits of Russia, 1920.