El arquitecto Shigeru Ban ha diseñado en un antiguo campo de beisbol un barrio entero con viviendas realizadas a partir de contenedores de barco. De este modo el arquitecto ha conseguido crear casas pequeñas, pero confortables, para más de 500 personas que perdieron todo a causa del tsunami que asoló la ciudad japonesa de Onagawa el pasado marzo. El estudio de Ban ya tenía experiencia en idear soluciones para los afectados por catástrofes ya que, en su día, contribuyó a la reconstrucción y edificación de viviendas en Haití y Sichuan (China), ciudades arrasadas por terremotos en 2010 y 2008 respectivamente. Ban se caracteriza por el pragmatismo y por el uso de materiales tectónicos poco habituales como el cartón, materiales baratos y de fácil acceso con los que primero hizo los centros de emergencia y, ahora, estas viviendas previstas para acoger a sus nuevos habituantes durante un tiempo aproximado de dos años. Pero además, estas casas han permitido que se respeten las infraestructuras previas de modo que, algún día, cuando la catástrofe se haya superado y la ciudad resurja, sus habitantes puedan volver a utilizarlas y disfrutarlas de nuevo.