Una de las grandes sorpresas de la fotografía en los últimos años ha sido el descubrimiento de la obra de una artista no sólo ignorada sino sobre todo desconocida: Vivian Dorothy Maier. Nacida en 1926 en Nueva York y fallecida en Chicago en 2009 poco o nada se sabe de ella aparte de que toda su vida trabajó como niñera en casas de buenas familias en el norte de Chicago. Ahora sabemos que su tiempo libre lo ocupaba haciendo fotografías, un hobby que en aquellos años de su juventud no parece ser lo más habitual para una joven niñera de una gran ciudad. Entre lo poco que se sabe de ella es que nació en Nueva York de madre francesa, que sus viajes y contactos con Francia fueron constantes en su juventud, que era culta, gran aficionada al teatro (donde al parecer aprendió a dominar a la perfección su inglés), que al parecer su padre desaparece temporalmente de la vida familiar y en su lugar aparece Jeanne Bertrand, exitoso fotógrafo de la época que conocería a la fundadora del Whitney Museum , Gertrude Vanderbilt Whitney. Desde 1956 trabaja como niñera, siempre en Nueva York, y sus empleadores hablan de ella como una autentica Mary Poppins, culta, celosa de su intimidad. Una feminista, socialista, una mujer crítica que se la pasaba tomando imágenes que nunca enseñaba a nadie. Solía pasearse con una Rolleiflex. Sus cientos de imágenes, una positivadas y otras en negativos las guardaba en cajas de cartón, donde también almacenaba periódicos de la época y audios con charlas con las personas a las que fotografiaba. Material que ha dado lugar a la reconstrucción de una figura clave en la Street photography americana, pero sobre todo a un cuerpo de obra superior a lo imaginable e incluso a material suficiente para realizar varios documentales “Finding Vivian Maier “(2013) y “ Vivian Maier: Who Took Nanny’s Pictures / The Vivian Maier Mystery” (2013). Nunca en vida había sido publicada ni siquiera expuesta ni una sola de sus fotografías. Es en 2007 cuando John Maloof adquiere algunas de las fotos de Maier en un mercadillo callejero, y empieza la gran sorpresa. Primero se publican algunas imágenes en internet con escaso resultado, pero es en octubre de 2009 cuando Mallof cuelga en su blog una selección de imágenes de Maier compartiéndolo con la web Flickr, se convierte en viral con miles de personas mostrando su interés en la obra de una desconocida. Desde entonces la obra de Maier se ha expuesto en todo el mundo, y su vida y su obra han sido objeto de publicaciones y documentales de gran éxito.

Ahora llega a Madrid en la que puede ser una de las muestras de más éxito de la presente edición de PHotoEspaña. Una muestra que ofrece por primera vez en España la posibilidad de ver su obra y acercarse a la figura de una autodidacta, de una autentica gran sorpresa, tal vez la penúltima, de la reciente historia de la fotografía contemporánea.

(Vivian Maier: Street photographer. Fundación Canal, Mateo Inurria, 2. Madrid, desde el 8 de junio hasta el 16 de agosto del 2016 )