La primera feria de arte contemporáneo online del mundo, VIP Art Fair suscitando a su paso gran variedad de opiniones. Los galeristas y usuarios se han quejado de la mala conexión y de la imposibilidad de contectarse para poder intervenir en la feria. A la vez, los medios de comunicación consideran ésta una iniciativa revolucionaria como prueba la gran acogida que ha tenido y que provocó el colapso de los servidores al poco de ser inaugurada. Es ésta su principal desventaja, la que hace afirmar a unos que ha sido un caos y a otros, una genialidad. En términos más mercantiles no cabe duda de que para los organizadores la iniciativa ha sido sin duda un éxito ya que se han pagado por cada cyberstand un precio que oscilaba entre los 3.000 y los 20.000 dólares. En cuanto a las ventas todo parece apuntar que han sido un éxito y galeristas como James Cohan o David Zwirner ya han declarado su satisfacción al respecto.