En pleno Upper East Side, el neoyorquino Museo del Barrio ha inaugurado la séptima edición de su Bienal, el mayor evento dedicado al arte y la cultura latinos. Una edición marcada por la sobriedad presupuestaria en la que, sin embargo, se puede disfrutar de las obras de 37 artistas que han puesto todo su empeño en hacer la mejor exposición posible.

Una muestra en la que las obras abordan y se centran en asuntos más prosaicos y cotidianos, como las restricciones y la dureza de las leyes de inmigración en los Estados Unidos; así como en las ideas -algo pasadas de moda según las ventas del mercado- de identidad, pertencia o etnicidad para las que surgieron, precisamente, este tipo de museos. Con una nómina de artistas nacidos en su mayoría en los setenta y en los ochenta -Miguel Cárdenas, Alex Nuñez, Élan Jurado, Pavel Acosta, Ernest Concepción-, pertenecientes a una generación mucho más integrada en la gran ciudad que las que les precedieron, el Museo intenta hacer frente a sus propios problemas y tensiones, surgidos desde que se mudaran, en 1977, a un edificio bastante alejado de esas comunidades del East Harlem a las que el centro debía servir.

A pesar de todo, el Museo del Barrio continúa siendo un referente y esta exposición titulada Here Is Where We Jump parece ser toda una declaración de intenciones en un esfuerzo por superar sus propias paradojas y continuar adelante con su labor de dar a conocer e integrar el arte y la cultura latinos.

Imagen: Esculturas de Alejandro Guzmán, vista de La Bienal 2013, 2013. Foto: Linda Rosier.