Era una de las instalaciones más polémicas de la Bienal de Venecia y ayer el Ayuntamiento de Venecia decidía cerrarla temporalmente. El artista suizo Christoph Büchel (1966) había instalado en el Pabellón de Islandia una reproducción a gran escala de una mezquita, en el interior de la desacralizada iglesia Santa-María della Misericordia. Las fronteras entre arte y religión volvían a desaparecer y, lo que en principio era una instalación, se acabó convirtiendo en un lugar de culto, motivo por el cual se ha clausurado temporalmente. Desde el gobierno de la ciudad argumentan que los documentos presentados no responden al uso actual que se le está dando, y es que ya desde el principio, en la apertura, grupos de musulmanes acudían al recinto a rezar. Aunque la iglesia lleva desde 1969 sin oficiar culto católico, sí que han sido creyentes de esta fe los que han presionado para reivindicar la sacralidad de Santa-María. El 20 de mayo vencía el plazo para que Nina Magnufdottar, comisaria de la muestra, presentara el consentimiento para que la iglesia se usara con este fin y que debía otorgarle la autoridad católica veneciana; ante la falta de este documento, el Ayuntamiento cerraba la instalación de Büchel temporalmente, no sin polémica desde la apertura hasta este cierre.


Imagen: Christoph Büchel. The mosque, instalación en el Pabellón de Islandia de la Bienal de Venecia, 2015.