Nacer y ser artista de un determinado país tiene unas consecuencias directas en su cotización del mercado nacional e internacional del arte. Puede resultar obvio, pero no es una cuestión ajena a las estructuras de cada país tanto en su difusión y en su promoción. A continuación ofrecemos una comparativa sencilla pero muy significativa, y un breve análisis de cómo estas diferencias quedan patentes en el mercado de subastas actual.
Todos los precios e información que hemos usado para realizar esta breve comparación han sido publicados en ARTPRICE al día 9 de noviembre del 2013, y se corresponden al precio de remate más alto para cada uno de los artistas seleccionados, con lo cual la comisión pagada (normalmente el 20% del precio de remate) por el comprador, no está incluida. Se incluyen, en el análisis, el total de las obras subastadas de cada artista y el total de las obras vendidas. Se han seleccionado a 13 de los artistas españoles más destacados, cinco de ellos Premios Nacionales de Fotografía, todos ellos fotógrafos, y también hemos seleccionado, como referente de comparación, a un sólo artista – también fotógrafo- norteamericano pero de origen latino, Andrés Serrano, que no está actualmente en un momento especialmente destacado en cuanto a exposiciones internacionales ni promoción de sus galeristas, es decir que es un valor tranquilo en el mercado internacional.
El resultado de esta comparación es el siguiente:

Artistas Precio Máximo Obras Subastadas

Daniel Canogar 10.000 € 5 subastadas, 1 vendida
Manuel Vilariño 2.500 € 12 subastadas, 6 vendidas
Joan Foncuberta 6.000 € 80 subastadas, 39 vendidas
Javier Vallhonrat 9.419 € 23 subastadas, 6 vendidas
Valentín Vallhonrat 4.000 € 9 subastadas, 3 vendidas
Alberto Garcia-Alix 5.485 € 35 subastadas, 18 vendidas Cristina García Rodero 3.800 € 18 subastadas, 11 vendidas
Jose Manuel Ballester 10.000 € 6 subastadas, 2 vendidas
Isabel Muñoz 3.000 € 30 subastadas, 12 vendidas
Antonio Girbes 11.514 € 7 subastadas, 3 vendidas
Aitor Ortiz 5.500 € 3 subastadas, 1 vendida
Dionisio González 4.646 € 3 subastadas, 2 vendidas
Rafael Navarrro 2.800 € 40 subastadas, 20 vendidas



Total 13 artistas Españoles = 73.264 € 271 subastadas, 124 vendidas

Andrés Serrano USA 188.734 € 626 subastadas, 420 vendidas



Lo más significativo y dramático del caso es que si sumamos la cifra en euros de las 420 piezas vendidas de Andrés Serrano en los mercados internacionales y la comparamos con lo vendido por estos 13 artistas españoles en los mismos mercados, los españoles no llegan ni al 3% en euros de lo vendido por Andrés Serrano. Esta comparativa daría unos resultados más o menos similares si usáramos como referencia los precios y cotizaciones de otros artistas norteamericanos como Nan Goldin o Edward Burtynski, y alemanes como Thomas Ruff o Candida Höffer; pero sería aún mucho más desproporcionada si la comparación la hiciéramos con las valoraciones de artistas como Andreas Gursky o Cindy Sherman. En este caso el porcentaje total de lo vendido por el grupo de trece artistas españoles no llegaría ni al 0,2% de lo vendido por cada uno de estos dos artistas internacionales.
¿Significa esto que Alberto García-Alix vale como artista mucho menos que Nan Goldin?, o que Aitor Ortiz o José Manuel Ballester valen mucho menos que Edward Burtynski?, o que Joan Fontcuberta vale mucho menos que Cindy Sherman?, o que el conjunto de todos los artistas españoles mencionados no valen como arte ni una micra de lo que valoran a Andreas Gursky o Cindy Sherman. Económicamente, no cabe la menor duda de que esto es así. Aunque se podría decir que, como dice la voz popular, “sólo el necio confunde valor y precio”, también es cierto que el papel patrimonial y como inversión del arte se consolida a partir de este tipo de cifras, y de este tipo de ventas, siempre en casas de subastas mucho más fiables que los precios del mercado galerístico. Su valor cultural, la historia y el tiempo lo dirán. Pero, ¿qué es lo que vale el arte? ¿Quién puede decidir lo que realmente vale una obra de arte en sus aspectos económicos? Su valor real es algo más misterioso que una transacción económica, pero la cultura y el dinero, llevan siglos íntimamente ligados, con lo cual el valor cultural del arte, también esta poderosamente condicionado por su valor económico. Algo, y mucho, tienen que aprender los gestores y actores de la industria y mercado español de arte para que los artistas españoles tengan cotizaciones relevantes en el mercado internacional.
Un mercado, cualquier mercado funciona en base a unas reglas fijas y otras que son variables. Las reglas fijas para que el mercado del arte al igual que cualquier mercado funcionen son, en primer lugar, la confianza en el objeto que se compra propiciada por quien lo vende. Por ende, la confianza que generan los gestores de cualquier mercado es un valor conceptual indispensable para su buen funcionamiento. La crisis de los mercados financieros del año 2007 y 2008 fueron en primer lugar provocadas por la ausencia de confianza en los gestores de dicho mercado, y por lo tanto, en el propio sistema y mercado. No nos podemos olvidar que el mercado a fin de cuentas es la consecuencia directa de la acción humana.
En los mercados financieros, la falta de confianza restringe al crédito, y la falta de crédito merma al consumo. Esta economía, se mueve fundamentalmente con unos condicionantes financieros que determinan la liquidez del sistema financiero (la sangre de nuestra economía) y que a su vez son determinados por la confianza, el crédito y el consumo. Sin estos tres pilares, la economía y los mercados se paralizan y se genera un desequilibrio potencialmente brutal entre los que quieren vender y los que están dispuestos a comprar. En otras palabras, un desequilibrio entre la oferta y la demanda generada por una falta de liquidez. El mercado del arte es de los primeros en sufrir una falta de liquidez en épocas de crisis, al ser el arte un objeto considerado como superfluo o de lujo por la mayoría de los consumidores. La liquidez del mercado la proporcionan la abundancia o escasez de transacciones de compra venta de un mismo producto. En el caso de los artistas españoles señalados, es evidente que la escasez de ventas, es proporcional a la escasez de oferta, que a su vez es debido a la falta de demanda por parte de los potenciales compradores.
Concretando, y por experiencia propia como comprador y como vendedor, el mercado de arte en España carece de liquidez, y lo que es peor, quienes lo venden (casas de subastas aparte) en escasas ocasiones re-compran o gestionan la reventa de aquello que han vendido. Esto en bienes no perecederos como el objeto artístico, y de un valor económico potencialmente alto es nefasto para la confianza del comprador, y por ende del mercado. Por lo tanto, el primer y más grave error por parte de quienes venden arte, representan a artistas y pretenden crear un mercado de arte español, es su negativa a respaldar el valor económico de lo que venden. En muchas ocasiones galerías que representan a artistas, y los mismos artistas están dispuestos a que sus obras se vendan por precios muy inferiores a los cotizados en sus espacios de venta habituales, mediante subasta pública. Unos gestores y artistas que no quieren o pueden defender su valor, no merecen confianza por parte del comprador. Al igual que el arte, el mercado es una creación humana que necesita de credibilidad. Al arte como valor cultural, la credibilidad se la dan los artistas, las galerías y galeristas, espacios institucionales públicos y privados, fundaciones y museos con todos sus correspondientes gestores y empleados, medios de comunicación especializados y generales, los críticos, comisarios, coleccionistas públicos y privados, demás personas afines a la actividad económica y publico que se desarrolla en torno a la creación del arte. Realmente, es una pequeña industria, pues hay que añadir enmarcadores, transportistas especializados, seguros y un largo etc.
Al arte como valor económico lo respaldan una oferta y demanda de obras que están íntimamente ligadas al arte como valor cultural. Esto en España, como lo evidencia la comparativa que he presentado con las cifras de ARTPRICE, presenta un desequilibrio brutal a la hora de establecer un valor cultural-económico/económico-cultural. En mi opinión, en España se le ha rendido una desproporcionada pleitesía al arte alemán y al americano en detrimento de los creadores españoles, el mercado así lo avala. Culturalmente, no ha existido un intercambio equitativo, en valores económicos, tenemos los resultados. Hay un dicho en inglés, que traducido al español dice “se cosecha lo que se siembra”.

Imagen: Andrés Serrano. Asesinado a Puñaladas I , de la serie Morgue. 1992.