La invención en el siglo XVII de la antropometría racial de la mano de Quételet, ha inspirado el trabajo que la artista brasileña Angéliza Dass viene realizando en los últimos años. Un conjunto de fotografías en las que distintos retratados posan sobre un fondo en el que el color se corresponde con el de su tono de piel. Un color que la artista asemeja con los del sistema de clasificación Pantone y con el que ha generado un sistema epidérmico de colores que pretende ir más allá de cualquier connotación racial.

Las imágenes que componen este proyecto, Humanae, evidencia que la variedad de los tonos de la piel es infinita y, su sistematización y ordenación a través de un criterio como es la tabla Pantone, desactiva cualquier connotación jerárquica y racial ya que sólo queda la visión de conjunto de la multitud de tonos agrupados por un criterio establecido, ajeno a las etnias o a la condición social.
Del mismo modo, para continuar completando la infinitud cromática de esta serie, la artista fotografiará a todos aquellos que deseen acudir a la galería y pidan cita previa para ser retratados. Hasta el 17 de julio en la galería Max Estrella.

Imagen: Angelica Dass. Serie Humanæ, detalle, 2013. Cortesía de la galería Max Estrella, Madrid.