…Infinitas ferias. Hubo un momento en que parecía que la solución al escaso mercado del arte en España era hacer ferias compulsivamente. De repente
nacieron ferias por toda la geografía del país, en recintos feriales y en hoteles, en lugares adecuados y en otros inadecuados. En Sevilla, en Valencia (varias), en Cáceres, en Santander, en Toledo, en San Sebastián. Ese auge cargado de buenas intenciones y escasa experiencia coincidía con una bonanza económica que ya sólo es un recuerdo lejano. Y la mayoría de estas ferias ya se han cerrado y olvidado. En el resto del mundo también crecía el número de ferias y de repente la oferta era enorme y la variedad cada vez mayor. Salir fuera empezaba a ser una opción. El mundo es ancho y ajeno y en conocerlo podemos gastar la vida y la fortuna.

El galerista español, es cierto, ha superado muchas pruebas en los últimos años, y aún le queda la de sobrevivir a la crisis interminable que sufrimos. Por ello salir fuera de España parece una solución aceptable, al menos un remedio temporal. Primero salir de su pueblo, de su provincia, autonomía o como quieran llamarlo. Y ahí acaban las posibilidades de toda esa cantidad de ferias locales. ¿Qué sentido tiene ir a Vigo desde toda Galicia? Y más aún ¿Qué sentido tiene ir a una feria en Vigo cuando las galerías gallegas no venden, se quejan de que no hay mercado y están desesperadas por salir como sea de Galicia aunque sea por un rato? Y claro, se celebra Foro Atlántico (¿el último, el penúltimo?) y es un desastre. No sólo de ventas, sino de público. Si antes sólo compraban las instituciones y ahora las instituciones han cerrado el grifo… ¿Qué queda? Tal vez habría que ir pensando en crear un mercado real y no esperar que la diputación, la consejería, o el primo del Ministerio nos salven el año.

Ayer domingo 8 de mayo se cerraba la tercera edición de MADRIDFOTO en su regreso, nada triunfal por cierto, a Ifema. Aún sabiendo que los tiempos son peor que malos, la feria ha resultado un desastre, y nada me gustaría más que decir que MADRIDFOTO se afianza y se consolida y que puede representar una alternativa a Paris Photo. Sin embargo la realidad es otra: la selección de galerías hacía agua por todas partes (stands no ya de segundo mercado, sino de mercado increíble, de cuarta mano…; galerías que no serían admitidas ni en una feria de barrio; tenderetes impresentables de joyas, de concursos…), salvando lo poco digno de profesionales con una capacidad para el sufrimiento realmente encomiable, nada que destacar. Público, escaso y absolutamente ajeno a cualquier mercado. Sí, claro, algunos compradores son llevados por especialistas a que compren algo y la feria pueda dar la cara con unas cifras aceptables, pero esos compradores podrían comprar en las galerías sin necesidad de hacer una feria.

De MADRIDFOTO se esperaba que recogiera el relevo de la feria de San Sebastián, DePhoto y la mejorase, sin embargo eso no ha sucedido, y en este tercer año de ir a peor cada vez sólo nos queda preguntarnos si es realmente necesario hacer una feria con estas carencias, con las declaraciones de su directora diciendo que es una feria en la que debe haber más fotógrafos y menos artistas. Y sobre todo nos preguntamos si es antes la feria o el mercado, la oferta o la demanda. En dos meses dos ferias: Foro Atlántico y MADRIDFOTO han demostrado, un año mas, que son ofertas sin solución, sin éxito, sin mercado. Habrá que ir pensando en otras salidas, y esperar que las ferias de los próximos meses (Loop, Santander…) tengan mejor futuro.


Vista de MADRIDFOTO 2011