La clásica ciudad de Múnich celebra este año el festival de arte público A place called Public, organizado por el Ayuntamiento de la ciudad. El objetivo de este evento, es activar la cultura contemporánea y el arte más actual en un emplazamiento muy visitado por su historia y su belleza pero, por lo general, ajeno a este tipo de actividades. Para ello, la ciudad ha invitado a los artistas Elgreem & Dragseet a comisariar esta cita y el polémico dúo, a su vez, invitó a otros 17 creadores para que llenasen la ciudad con sus propuestas.

El proyecto se inició en enero con diversas charlas y actividades pero, la llegada del buen tiempo hace que el verano sea la mejor fecha para conocer los trabajos que han ideado artistas como Ragnar Kjartansson, Tatiana Trouvé, Peter Weibel, Ed Ruscha, Henrik Olesen, David Shrigley, Iván Argote & Pauline Bastard o Martin Kippenberger entre otros. Con obras en plazas y calles y performances que ocurren inesperadamente, Múnich ha renovado el ambiente de la ciudad y aunque se ha invertido 1,2 millones de euros en este evento, la cifra más alta que jamás han destinado al arte público y, aunque ha habido algunas críticas y polémicas con algunas de las obras, los ciudadanos se muestran en general contentos y satisfechos de poder disfrutar del arte actual en sus recorridos cotidianos por la ciudad. Hasta septiembre.