Una de las obras de arte más emblemáticas de la historia del arte contemporáneo, El grito de Munch, se ha vendido en una muy esperada subasta de Sotheby´s por 120 millones de dólares, unos 90 millones de euros. Una cifra astronómica, como desde hace meses se preveía que alcanzara esta afamada pintura de la que existen otras tres versiones más, que se logró tan sólo 12 minutos después de que empezara la puja. Su ahora exdueño, el millonario noruego Petter Olsen, llevaba tiempo queriendo “deshacerse” de ella ya que considera que es una pieza “demasiado importante” como para tenerla en casa. A pesar de todo El grito seguirá recluido en un ámbito privado ya que su nuevo dueño es un coleccionista, anónimo, que pujó por ella por teléfono. La cifra alcanzada por esta pintura supera los 81 millones que costó el Desnudo, hojas verdes y busto de Picasso, aunque no asciende a los escandalosos 191 millones que pagó la familia real de Qatar por Los jugadores de cartas de Cézanne.