De un tiempo a esta parte algunos de los museos más importantes has revocado ciertas autorías de alguno de los cuadros que cuelgan (o colgaban) de sus paredes. Uno de los casos más sonados fue el de El Coloso, del Museo del Prado, atribuido a Goya durante años y que, por decisión (tras el pertinente estudio) paso de la firma de este a la de Asensio Juliá. Este caso en particular supuso un gran revuelo en el mundo del arte, con detractores de esta decisión y otros que apoyaban dicho hecho. El Prado, también ha sido protagonista en otras ocasiones de la problemática de la atribución. Sin ir más lejos, este mismo año, se ha discutido si El Carro de heno era o no de El Bosco, aunque en esta ocasión la entidad a apoyado que el cuadro es un original del pintor.

En esta ocasión el protagonista de la historia no es otro que Dalí, o más bien podríamos decir que es el antagonista, pues el Museo Reina Sofía ha cambiado la autoría de un dibujo atribuido hasta hoy al catalán y que ahora aparecerá “firmado” por José Caballero. Composición surrealista, el dibujo que ya no es de Dalí, estaba datado en 1927, pero ahora se ha descubierto que pertenece a los años 30. Según fuentes del museo, hace unos meses comenzó una investigación en torno a la obra que ha llevado a la conclusión de que, primero, el dibujo estaba mal fechado, y segundo que estaba mal atribuido.

Composición surrealista ha viajado al rededor del mundo como un original de Dalí, visitando instituciones como el MET de Nueva York o Hayward Gallery de Londres. Es la primera vez que una obra del Reina Sofía cambia de autoria desde su creación.