En 2010 el artista Mike Kelley realizó una réplica de la fachada de su casa de infancia y, suspendida de un trolley, recorrió un trayecto desde el centro de Detroit hasta los suburbios donde estaba la casa original. El proyecto lo produjo el Museum of Contemporary Art de Detroit que ahora, para honrar la memoria del artista fallecido, quiere retomar el proyecto, terminar el edificio y utilizar la “casa” para que acoja un centro cívico abierto a todo el mundo que lo necesite. De este modo quien acuda al centro-casa podrá disponer de un espacio acogedor donde recibir el correo, cortarse el pelo, descansar, hacer reuniones o incluso celebrar barbacoas, como si de una gran casa abierta a la comunidad se tratara. El museo siempre quiso terminar este trabajo Mobile Homestead e incorporarlo a sus instalaciones pero el repentino suicido de Kelley se ha convertido en el toque final para impulsar la idea y llevar a cabo la construcción que estará instalada en un parking junto al museo y que se espera pueda abrirse al público para junio de 2013. En el proyecto también colaboran Artangel (Londres) y la Luma Foundation (Suiza) y, tal y como estaba pensado en el proyecto original de Kelley, la csa contará con dos niveles subterráneos que estarán cerrados y se usarán como talleres para que diversos artistas puedan utilizarlos como estudio y trabajar en ellos.
En definitiva una idea que aúna arte y vida, pensado para el disfrute y la funcionalidad de la comunidad y que, por ello, se convierte en uno de los mejores homenajes posibles para un artista.