Ya se sabe el resultado de la convocatoria que el Instituto Ramón Lull ha realizado para elegir quien representará a Cataluña en la próxima Bienal de Venecia. El proyecto ganador entre otros 19 concursantes ha sido La ciudad que no se ve (La città che non si vede)un proyecto de Antoni Abad (Lleida, 1956) con Roc Parés ( profesor e investigador en comunicación interactiva) y Mery Cuesta (comisaria y crítica d arte). Antoni Abad lleva investigando las nuevas tecnologías, especialmente en sus posibilidades en la comunicación, desde hace tiempo, y entre sus objetivos es dar voz y visibilidad a los colectivos más desfavorecidos. Ha realizado proyectos en esta línea con los taxistas de México, posteriormente con colectivos de transexuales, prostitutas, gitanos, inmigrantes, refugiados y mensajeros, siempre utilizando teléfonos móviles y otros dispositivos a través de los cuales puedan expresar su relación con la ciudad en la que viven. La ciudad que no se ve tiene como objetivo “experimentar Venecia a partir del sonido y las percepciones de las personas con visión reducida. El resultado será un relato coral geolocalizado, con los canales como hilo conductor”. Todo se articulara alrededor de una app (App BlindWiki) en la que los invidentes que participen dejaran sus experiencias, como se enfrentan a la inaccesibilidad de la ciudad con sus puentes, sus vaporettos, como sienten la belleza de una ciudad paradigma de la historia.

Toni Abad recibió hace diez años el Premi Nacional de Artes Visuales y el Ars Electronica Prix del Festival de Linz, Austria, por un proyecto de red para personas con discapacidades motoras, y también ha trabajado en Berlín, Roma y Sidney con invidentes y en Barcelona desde hace diez años, pero ahora considera que las tecnologías han avanzado lo suficiente para realizar este proyecto. El contenido de un fuerte carácter social viene enriquecido por la idea de trabajar con personas que no pueden ver en el entorno de un encuentro de arte como la Bienal de Venecia, en el que todo está pensado para la vista

Para el proyecto cuentan con un presupuesto total de medio millón de euros, y se presentará 13 de mayo de 2017 en Venecia en un pabellón de Catalunya, en paralelo a la sección de las presencias oficiales de los Estados tradicionales.