El centro Thyssen-Bornemisza Art Contemporary de Viena inaugura una de sus exposiciones más ambiciosas; Rare Earth busca, nada menos, que definir el espíritu de una época. Explora cómo los mitos actuales, las identidades y las cosmologías conforman los avances tecnológicos; en total 17 piezas en Rare Earth como elementos presentes en la tabla periódica son el argumento base de esta muestra colectiva, que desafía la retórica de la inmaterialidad en nuestra sociedad hipermoderna. Objetos actuales que son el resultado de un desarrollo tecnológico marcado por el pensamiento industrial desde teléfonos móviles, iPods y iPads, pantallas de cristal líquido, LEDs, bombillas, CDs y DVDs. Estos nuevos dispositivos, que conforman los nuevos objetos elementales de la vida de todos, facilitan nuestra vida pero son decisivos también en la imagen que tenemos de novosotros mismos, y dan luz verde a mitos e identidades emergentes hoy. Diez de las obras son encargos para esta exposición, y las otras siete son elegidas de acuerdo al argumento curatorial de la muestra. Entre los artistas, destacan Ai Weiwei, Erick Beltrán, Suzanne Treister, Marguerite Humeau y Camille Henrot, entre otros. La idea central de esta colectiva es que, si bien podemos diseñar nuevas tecnologías, estas herramientas también nos forman a nosotros, a su vez. Después de la Edad de Piedra, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro, esta es la edad de la tierra rara. (Rare Earth, Thyssen-Bornemisza Art Contemporary, Viena. Del 19 de febrero al 31 de mayo de 2015).


Imagen: Iain Ball. Neodymium (Energy Pangea), 2011.