Una de las principales características de una obra de arte es su papel en la representación histórica. Perduran y sobreviven a las cronologías y etapas que marcan la evolución de la sociedad. Se vuelven espejos atemporales del pasado del hombre en diversos aspectos y ámbitos; social, político, filosófico y cultural. Especialmente, en una coyuntura de cambios en la que la injusticia se vuelve protagonista, y los ciudadanos buscan herramientas a través de las que crear una voz (o un grito). En ese papel de intermediario entre el pueblo y el mundo, el arte sobresale de manera directa y evidente. El Guernica de Pablo Picasso, en su 75 aniversario, continúa siendo un icono de la indignación, el dolor y la denuncia. Por ello, en esta nueva crisis económica, institucional y de valores, surge la exposición colectiva Tiempos de urgencias. Se presenta a modo de continuación del proyecto de José Ramón Amondarain, Tiempo y urgencia (Guernica), en el que estudia el proceso creativo y la reproducción de la imagen. Cuenta con la participación de los artistas Cristina Lucas, Pepo Salazar, Daniel García Andújar y Pilar Albarracín que, bajo la inspiración del contexto actual, ofrecen su propia visión del Guernica. La muestra en la que hay instalaciones sonoras y multimedia, esculturas y animaciones, se podrá ver hasta el 2 de septiembre en ARTIUM.

Imagen: David G. Andujar. Operación Rügen, 2012. ARTIUM, Vitoria.