Entre 1966 y 1967 tuvieron lugar en Nueva York y otras ciudades estadounidenses, una serie de excéntricas sesiones en las que Andy Warhol, proyectaba vídeos y luces de colores al ritmo de las performances y actuaciones de un grupo pionero y revolucionario por aquel entonces, The Velvet Underground y Nico.

Sin embargo, el buscar y generar la sintonía sensorial entre música e imagen en movimiento, es un invento que se remonta a los años 20 gracias a pioneros como Oskar Fischinger. Una aportación híbrida para la percepción que se consolidad y encuentra su epítome en 1979 con el lanzamiento y la creación de la MTV, una cadena dedicada en exclusiva a la exhibición de vídeos musicales.

En aquel momento, y desde entonces, han sido muchos lo artistas que han explorado y utilizado estas posibles analogías pero, a su vez, también han sido muchos los que han invadido el ámbito discográfico y han creado vídeos para grupos pop y rock.

This is Not a Love Song, exposición comisariada por Javier Panera en La Virreina Centre de la Imatge, investiga y traza la genealogía de las relaciones entre música pop y videocreación desde esas paradigmáticas sesiones de Warhol hasta la actualidad. Un recorrido que insiste en los caminos paralelos e interconectados del vídeo y la cultura pop y que se detiene tanto en las obras de creadores como Yayoi Kusama, Andy Warhol, Nam June Paik, Dan Graham, Tony Oursler, Vito Acconci, John Baldessari, Christian Marclay, Douglas Gordon, Candice Breitz, Jeremy Deller o Mark Leckey que se relacionan formal o conceptualmente con las iconografías del pop y el rock; como en las de aquellos artistas que han realizado vídeo musicales como Andy Warhol, Tony Oursler, Judith Barry, Robert Longo, Joan Morey, Damien Hirst, Ana Laura Aláez, Carles Congost, Pipilotti Rist o Dara Birnbaum entre otros muchos. Hasta el 29 de septiembre.

Imagen: Candice Breitz. Babel series, 1997-2004. Cortesía de la Colección Thyssen-Bornemisza Art Contemporary, Viena.