El presente es el futuro utópico del pasado. Las nuevas tecnologías de las que hoy nos servimos con total cotidianidad, fueron en el pasado quimeras futuristas, sueños inverosímiles, creencias descabelladas.

El artista Marc Leckey ha comisariado una muestra para el Nottingham Contemporary en la que relaciona el pasado utópico con la realidad tecnológica presente sirviéndose de cuatro apartados en los que se disponen las distintas obras (vídeos, fotografías, objetos encontrados, piezas arqueológicas, inventos y máquinas) que conforman la exposición: el mundo vegetal, el reino animal, la humanidad y el ámbito tecnológico.

Una exposición atemporal en la que Leckey ha investigado los orígenes de todo aquello que hoy consideramos como parte de los avances tecnológicos más punteros pero que, en un momento dado pasado, comenzaron como experimentos cuyos restos se observan hoy casi como fenómenos o experimentos de científicos locos por la particular pátina que el pasado deja en los objetos.

Una muestra en la que la ciencia ficción pasada se ha convertido en realidad y en la que el carácter espiritual de nuestro pasado ancestral regresa convertido en objetos que vuelven a la vida al ser hibridados o unidos con otros objetos de otra época. Las obras de Louise Bourgeois, William Blake o Jim Sahw se pierden entre cálices de plata medievales, huesos o modelos anatómicos del XIX; la prótesis de una mano conectada a un Bluetooth o modelo en 3D del interior de Snoopy conforman este gabinete de curiosidades parlante en el que cada pequeño detalle interpela a un desubicado espectador que podrá disfrutar de piezas tan fascinantes como los primeros trajes espaciales para perros o un casco cibernético de los años ochenta. Hasta el 30 de junio.

Imagen: Vista de la exposición comisariada por Mark Leckey The Universal Addressability of Dumb Things en el Nottingham Contemporary. Foto: Andy Keate.