Se podría afirmar que These Associations, la intervención que Tino Sehgal ha propuesto para The Unilever Series, marca un punto de inflexión en la historia de esta serie de proyectos específicos acometidos anualmente por la institución británica en el impresionante espacio de la Sala de Turbinas. Es más, la obra en cuestión consistente en el despliegue por el espacio de una serie de actores que interpretan una serie de roles y comportamientos prefijados por Sehgal, está en perfecta consonancia con el signo de los (tristes) tiempos que corren para la cultura en todo el mundo. De este modo, el público no encontrará rastro de los espectaculares despliegues de medios escultóricos de otros tiempos (Anish Kapoor, Juan Muñoz, Louise Bourgeois), y menos aún de las escenografías lúdicas y festivaleras de proyectos como los de Carsten Holler, Olafur Eliasson o Ai Weiwei…

Sin objetos, sin atrezzos, el trabajo de Sehgal se ciñe, como en casi todas sus obras anteriores, a lo puramente humano… Y funciona, vaya si funciona.
Los diálogos y las historias se suceden, los personajes entran y salen, y el espectador, desconcertado en un principio, acaba por esbozar irremediablemente una sonrisa de complicidad para con los intérpretes. Mención aparte merecen los niños: desprovistos de cualquier prejuicio y norma del decoro, desde el primer minuto se sumergen en la trama de la acción. Una acción que en clara disonancia con toda la parafernalia olimpista que inunda Londres en estos días, acaba por seducir por hablar precisamente de aquello que necesita, hoy más que nunca, ser reconstruido desde su base: las relaciones humanas, la dialéctica entre el yo y la masa, y la conformación de un tejido colectivo. Hasta el 28 de octubre.

Imagen: Vista de la Sala de Turbinas, TATE Modern, Londres.