Carolina García

A lo largo de la historia del arte la figura del asistente o del ayudante de artista ha estado en la sombra, ortorgándose protagonismo al trabajo final y a la idea original. Los grandes maestros desde el Renacimiento hasta el siglo XIX han sido asistidos en su taller para llevar a cabo importantes obras de la Historia del Arte. En la muestra El objeto fabricado se retoma el interés por las razones que llevan al artista a trabajar con ayudantes o colaboradores en la actualidad.

El acto creativo es considerado por una gran mayoría como algo propio del artista y sólo propio de este hoy en día, chocando así con conceptos como el de artesano y aprendiz. El debate sobre la validez de la obra del artista que trabaja con ayuda de otros tomó importancia en el medio artístico con las declaraciones de Hirst sobre la forma de ejecutar sus obras, pero esta es una práctica que en la actualidad sigue vigente más que nunca sobre todo en el trabajo con instalaciones o grandes piezas que una sola persona no puede manejar y, en la mayoría de los casos, beneficia a artista y artesano cuando ambos términos no pueden reunirse en una misma persona debido a diferentes motivos. Algunas de estas razones personales, de espacio, de tiempo, de tamaño, etc. son las que dan lugar a esta muestra en la galería londinense Sumarria Lunn que reúne trabajos de Per Barclay, Angela de la Cruz, Mark Hampson, Mona Hatoum, Joseph Havel, Mike Kelley, Liliane Lijn, Micahel Petry, Meekyoung Shin, Gavin Turk, Jan Vercrysse y Richard Wilson (y sus ayudantes). Con esta puestra se puede encontrar una respuesta a esta necesidad de trabajar en equipo, así como en la publicación The Art of Not Making (Thames & Hudson) realizada por Michael Petry, organizador de la muestra. Hasta el 25 de enero.

Imagen: Vista de una obra en la exposición The Fabricated Object.