Alojada en el mítico edificio que la compañía Telefónica posee desde hace casi un siglo en plena Gran Vía de Madrid, esta semana se inaugura una nueva sala de exposiciones pensada para albergar aquellas manifestaciones artísticas que representen a la cultura del siglo XXI. Cuatro plantas en las que se quiere generar, con distintos medios y estrategias, un diálogo entre el espectador y el arte, la tecnología y las nuevas formas de comunicación para lo cual, se celebrarán exposiciones (en las plantas tercera y cuarta) y se organizarán talleres, actividades, proyecciones y conferencias en el auditorio de la segunda planta. 6.370 metros cuadrados habilitados y transformados (el edificio original es de finales de los años 20) por los estudios Quanto Arquitectura y Moneo Brock que han primado ante todo la sensación espacial mediante ambientes diáfanos con una estética industrial que va en consonancia no sólo con la compañía que sostiene el proyecto, sino con las programaciones y los contenidos que se quieren desarrollar en su centro. El centro se inaugura con tres muestras: la colección cubista de Telefónica, que sirve como puente de unión entre los cambios artísticos sucedidos en las vanguardias y los cambios tecnológicos acontecidos en la actualidad; la retrospectiva antológica Arte y Vida Artificial: Vida 1999-2012 que reúne 23 obras de entre los proyectos seleccionados en las trece ediciones del Concurso Internacional Vida, pensado para promover la creación artística tecnológica; y, finalmente, la muestra Historia de las Telecomunicaciones sobre los noventa años de esta compañía que celebra su trayectoria con su particular aportación al sector de las artes.