Málaga es el escenario de la primera muestra individual de Sylvie Fleury en España. Un conjunto de piezas que inciden especialmente en un tema recurrente en la artista suiza, el de la crítica a la sociedad de consumo y muy especialmente a aquello que tiene que ver con el mundo de la moda, la imagen y el consumismo compulsivo. El deseo de adquirir bienes materiales por encima de todo es una de las notas características de nuestro mundo y como tal se convierte en obsesión de la autora que, desde los 90, juega a desvelar los engaños de las grandes marcas de lujo a las que se les considera fuentes inagotables de felicidad que aseguran categoría y estatus al que las posee pero que, en realidad, no son sino un modo de engañar y anestesiar al ciudadano de a pie. Fleury se sirve de la estética pop siguiendo lo que ya hiciera Warhol uno de los primeros artistas en poner en entredicho -a la vez que se servía de ella- a la sociedad de masas. La exposición de Fleury la componen más de un centenar de piezas a las que se suma una muestra representativa de su producción videográfica. El CAC exhibe hasta el 12 de junio obras como White Gold (2010), Chanel Shopping Bag (2008) o Miniskirts are Back (2009).