La artista escocesa Susan Philipsz están en pleno auge desde que ganara el último premio Turner con Lowlands una instalación sonora ideada para un puente de Glasgow en la que se oyen tres versiones diferentes de una antigua balada escocesa. Este galardón, así como un trabajo constante en el ámbito del sonoro, le ha dado como resultado una mejor cotización en el mercado y así por ejemplo son varios los centros de arte que han adquirido sus trabajos como la Tate o más recientemente The Linda Pace Foundation que ha comprado Sunset Song (2003)y que podrá visitarse en la fundación hasta finales de junio.