Vuelve Lissitzky (Eliezer Markóvich Lissitzky, Rusia 1890-1941) a España después de 14 años con la exposición La experiencia de la totalidad en el Museo Picasso Málaga.
En una época en la que la sociedad exigía nuevos mensajes y nuevos medios de transmisión, Lissitsky intuyó que lo que se enseñaba en las escuelas de arte y arquitectura se había quedado obsoleto y que el nuevo paradigma exigía que primara la creatividad por encima del oficio o la especialidad. Así, el artista ruso experimentaría con técnicas de producción y recursos estilísticos que tendrían una gran influencia en los movimientos de la Bauhaus, el constructivismo, y De Stijl, y mucho más tarde, en el que daría en llamarse “diseño gráfico”. El Lissitzky no fue estrictamente un pintor, ni un diseñador, ni un tipógrafo, ni un arquitecto, ni un diseñador de exposiciones, pero de todas estas técnicas y medios se sirvió para plasmar un nuevo lenguaje que puso al servicio primero de los sóviets, del arte de vanguardia luego, y más tarde del régimen estalinista.
La muestra de Málaga aborda la trayectoria creativa de este artista a través pinturas, fotografías, fotomontajes, diseño e ilustración de libros, revistas, películas y diseños arquitectónicos. Lissitzky inventó su propia forma de arte abstracto –pinturas, grabados y dibujos– que más tarde denominó Proun (proyectos para la afirmación de lo nuevo). Con los prounen -presentes en la muestra- Lissitzky introdujo ilusiones tridimensionales a través del empleo de formas con cierto efecto arquitectónico, inaugurando una suerte de campo expandido y anticipándose a prácticas muy posteriores como la instalación.
Se ha editado con motivo de la exposición un exhaustivo catálogo bilingüe español-inglés; esta publicación de 200 páginas recoge reproducciones de las obras presentes en la muestra, ensayos tanto de la comisaria, Oliva María Rubio, como de expertos internacionales en la obra del artista como Valery Dymshits, Victor Margolin e Isabel Tejeda Martín, así como parte de la correspondencia que El Lissitzky intercambió con Theo van Doesburg o Le Corbusier, entre otros célebres creadores.
Merecerá la pena ver este repaso a la obra revolucionaria de un artista al que le tocaron vivir tiempos revolucionarios. (Museo Picasso Málaga, Málaga. Exposición La experiencia de la totalidad, hasta el 24 de septiembre).

Imagen: Eliezer Markóvich Lissitzky. Proun 4B, 1919-1920.

Vuelve Lissitzky (Eliezer Markóvich Lissitzky, Rusia 1890-1941) a España después de 14 años con la exposición La experiencia de la totalidad en el Museo Picasso Málaga.
En una época en la que la sociedad exigía nuevos mensajes y nuevos medios de transmisión, Lissitsky intuyó que lo que se enseñaba en las escuelas de arte y arquitectura se había quedado obsoleto y que el nuevo paradigma exigía que primara la creatividad por encima del oficio o la especialidad. Así, el artista ruso experimentaría con técnicas de producción y recursos estilísticos que tendrían una gran influencia en los movimientos de la Bauhaus, el constructivismo, y De Stijl, y mucho más tarde, en el que daría en llamarse “diseño gráfico”. El Lissitzky no fue estrictamente un pintor, ni un diseñador, ni un tipógrafo, ni un arquitecto, ni un diseñador de exposiciones, pero de todas estas técnicas y medios se sirvió para plasmar un nuevo lenguaje que puso al servicio primero de los sóviets, del arte de vanguardia luego, y más tarde del régimen estalinista.
La muestra de Málaga aborda la trayectoria creativa de este artista a través pinturas, fotografías, fotomontajes, diseño e ilustración de libros, revistas, películas y diseños arquitectónicos. Lissitzky inventó su propia forma de arte abstracto –pinturas, grabados y dibujos– que más tarde denominó Proun (proyectos para la afirmación de lo nuevo). Con los prounen -presentes en la muestra- Lissitzky introdujo ilusiones tridimensionales a través del empleo de formas con cierto efecto arquitectónico, inaugurando una suerte de campo expandido y anticipándose a prácticas muy posteriores como la instalación.
Se ha editado con motivo de la exposición un exhaustivo catálogo bilingüe español-inglés; esta publicación de 200 páginas recoge reproducciones de las obras presentes en la muestra, ensayos tanto de la comisaria, Oliva María Rubio, como de expertos internacionales en la obra del artista como Valery Dymshits, Victor Margolin e Isabel Tejeda Martín, así como parte de la correspondencia que El Lissitzky intercambió con Theo van Doesburg o Le Corbusier, entre otros célebres creadores.
Merecerá la pena ver este repaso a la obra revolucionaria de un artista al que le tocaron vivir tiempos revolucionarios. (Museo Picasso Málaga, Málaga. Exposición La experiencia de la totalidad, hasta el 24 de septiembre).