Pareciera coincidencia que en la galería Slowtrack de Madrid dos artistas se pongan de acuerdo para coincidir con el mismo nombre: dos Claras que ocupan los dos pisos del espacio de arte. Nos da la bienvenida Clara Montoya (Madrid, 1974) con su proyecto SINNI, inspirado por su residencia artística en la República de Sudáfrica. Se trata de un trabajo que continúa la línea conceptual de su individual Línea y donde explora la idea de superficie en distintos materiales y piezas. Su interés investigador se centra en cómo la obra puede mostrarse de manera casi matemática y científica. Las piezas que vemos en la galería, a las que la artista denomina relojes de tela, funcionan con ocho ejes rotatorios que mueven arriba y abajo ocho telas vaporosas de colores que cuelgan y que se mueven, alternándose, cada nueve minutos. Entre cada tela, de repente, aparece un dibujo apenas esbozado, un retrato con trazos decididos y dispersos, casi abstracto. No sólo el tejido interesa a Montoya, también obras en vídeo que repiten una y otra vez un patrón, además de obras en blanco y negro.

En la parte de abajo Clara Cebrián (Madrid, 1991) hace una revisión a la tauromaquia, pasión que hereda de su padre, con fotografías antiguas y libros que descompone y sobre los que dibuja, añadiendo colores. Se trata de su primera exposición, y parece haber tenido gran éxito, con muchas de las obras vendidas. Cohetes, toreros y alboroto de una España que Cebrián interpreta desde la óptica presente sin perder de vista lo que ha aprendido con su padre y la historia propia del toreo. (Clara Montoya, SINNI / Clara Cebrián, Toreros y cohetes, galería Slowtrack, Madrid. Del 22 de enero al 1 de abril de 2015).


Imagen: Clara Montoya. Cloth-Clocks 2. Técnica mixta (mecanismo, telas y dibujo en tinta china), 2015.