La Fundación Mapfre da el toque de calidad internacional con la presencia en sus salas de uno de los maestros indiscutibles de la nueva fotografía americana: Stephen Shore.
Comisariada por Marta Dahó, esta es la primera antológica del artista americano y es una muestra del poder absoluto de la cámara de fotografía. Sus grandes formatos, la construcción de unas imágenes que aunque puedan parecer instantáneas están construidas como la pintura clásica, a partir de las líneas de fuga, de las marcas horizontales y verticales de paisaje, urbano o no. Stephen Shore (Tampa, Florida, 1977) sigue utilizando cámaras de gran formato, con su trípode y su tela para cubrir el momento de la toma, en ese sentido es un clásico. En todo lo demás también. Por sus imágenes corre la historia de la mejor fotografía americana, la idea de viaje, la carretera, las ciudades abigarradas, el pueblo, la gente, la vida cotidiana, la energía del color, la ironía de la realidad vista a través de una máquina. Una obra inteligente, que define una manera llena de energía, unas obras inmensas no sólo en formato sino en intensidad, la alegría de mirar. Un completo placer para la mirada y el reencuentro con la fotografía construida sin prejuicios, sin medida, con pasión y con un ojo y una cabeza tan poderosos como lo que observa al otro lado de la lente. El catálogo, realizado en colaboración con Aperture, se presenta como indispensable. (Stephen Shore. Retrospective. Fundación Mapfre, Madrid. Del 19 de septiembre hasta el 24 de noviembre).

Imagen: Stephen Shore. South of Klamath Falls, Oregon, July 21, 1973.