Desde hace varios meses Bosnia Herzegovina se encuentra con la mayoría de sus museos y centros culturales cerrados. La crisis económica y la incapacidad de organizar un sistema de recaudación para paliar las deficiencias financieras ha llevado a que instituciones como el Museo Nacional de Bosnia-Herzegovina en Sarajevo esté cerrado desde hace meses sin que el público pueda tener acceso a fondos de gran relevancia histórica.

Para denunciar esta situación se ha creado la plataforma cultureshutdown que cuenta con una web desde la que se organizan acciones en todo el mundo (por ejemplo la Fundació Joan Miró ha colocado una cinta amarilla en una de sus piezas de Calder a modo de denuncia) y se centralizan los esfuerzos para solucionar esta crisis que amenaza a todo el sector cultural bosnio.

Imagen: Vista de la puerta del Museo Nacional de Bosnia-Herzegovina cerrado.