Maurizio Cattelan se despide de un público siempre ansioso de ver más, de saber más, de este artista italiano de 56 años (1960, Padua, Italia) que prácticamente ha conseguido todo lo que un artista actual puede querer en su carrera: éxito económico, de público y de crítica; y todo eso haciendo lo que él ha querido, sin doblarse ante modas o tendencias… o tal vez siendo él mismo una tendencia a imitar. Su actitud cínica y crítica con los emblemas e iconos culturales de una época está en la base de su gran éxito. Ahora, con esta exposición en París dice adiós, al menos momentáneamente, al mundo de las exposiciones. Es esta la mayor exposición que nunca se ha realizado en Europa de la obra del artista italiano, está comisariada por Chiara Parisi y su título, Not Afraid of Love, es toda una declaración de principios, o de finales, como se quiera. En palabras del propio Cattelan: “esta exposición es la primera, desde la que realicé en el Guggenheim de Nueva York, que reúne más de tres piezas mías juntas, es una edición especial de cosas que he hecho antes de retirarme. Podríamos decir que es una exposición postmortem donde, como en una novela de Poe, pretendo estar muerto, pero todavía puedo ver y oír lo que sucede alrededor”.

Después del inodoro realizado en oro de 18 quilates que Cattelan instaló en el Guggenheim (y del que hay que decir que funcionó perfectamente durante su exhibición como lo que realmente es: un inodoro, por muy chapado en oro que esté) cualquier amago de escándalo es una pequeñez. Tal vez por esto Cattelan ve que, de momento, una retirada a tiempo puede ser una victoria y la oportunidad de que su trabajo se valore más allá de la bofetada en la cara a una sociedad llena de complejos que siempre ha sido.

La declaración del artista de que no tiene miedo al amor es un giro retórico, plantea que el amor puede ser la solución a los problemas del mundo, pero no hay nada en relación con el amor en la muestra; la ausencia de amor está detrás de los engranajes de una maquinaria que produce guerras y calamidades en el mundo de hoy, nos plantea Cattelan. Esta exposición cuenta con la aportación, en plan funeral, de la participación de 40 figuras de la cultura actual que presentan sus argumentos a favor y en contra sobre alguna de las piezas expuestas en la muestra, formando parte de un debate permanente que siempre ha acompañado al artista desde sus inicios.

(Maurizio Cattelan, Not Afraid of Love, Monnaie de París. Desde el 21 de octubre hasta el 8 de enero de 2017)