Con el comisariado de Anna Tellgren se presenta la exposición de este otoño en el Moderna Museet, dedicada a la fotógrafa americana Francesca Woodman (1958-1981). El trabajo de Woodman ha sido objeto de numerosos estudios y exposiciones en los últimos años, siendo sus imágenes inspiración para generaciones distintas en todo el mundo. Esta muestra, precisamente, busca ahondar en la estética y temática de las fotografías de Woodman, que ha explorado cuestiones como el género y la representación del cuerpo. On Being an Angel (ser un ángel) es una exposición que recoge piezas casi surrealistas donde espejos, dobles figuras, sombras, máscaras y símbolos sexuales recuerdan a otros fotógrafos como Hans Bellmer, Claude Cahun y Man Ray. No faltan tampoco un gran número de autorretratos de la artista, así como otros retratos de familiares y amigos que usaba como modelos. La intimidad de los temas se sugiere en pequeños formatos, y la transformación del cuerpo y la identidad se puede ver en una de sus series más conocidas, House, de 1976, donde Woodman emerge, gradualmente, de las paredes pintadas de su casa.

Anna Tellgren, comisaria de la muestra, destaca el corpus fotográfico de la artista, realizado en un período intenso de producción antes de su muerte prematura. “Sus imágenes hacen referencia a la historia y a la historia de la fotografía, pero también reflejan su tiempo, su propia historia personal y hace de sus temas, cuestiones universales. De todo esto trata esta exposición”.

Tras haber pasado por el FOAM Photography Museum y la Fondation Henri Cartier-Bresson durante este 2016 regresa al Moderna Museet.

(On Being an Angel, Moderna Museet, Estocolmo. Del 5 de septiembre al 6 de diciembre de 2015).

(On Being an Angel, Moderna Museet Malmö, Suecia. Del 5 de noviembre de 2016 al 19 de marzo de 2017)