El reputado crítico de arte Jerry Saltz, columnista desde hace años en The New York Times Magazine, ha dado paso a la excentricidad a través de su perfil de Facebook cuando anunció que buscaba artistas capaces de falsificar obras de Gerhard Richter, el artista vivo más caro del mundo, para adquirir dichas falsificaciones. Saltz ofrecía por las copias el gasto de los materiales y 155 dólares como estipendio. Stanley Cassel es el artista que más asombró al crítico y ha adquirido dos de sus falsos Richter para su colección aunque ha asegurado que ha ordenado quemar estas obras tras su muerte para evitar que entren en el mercado y se cometa un fraude.

Imagen: Vista de uno de los falsos Richter.